Aunque el gasto de batería es bajo, mantener el Bluetooth encendido constantemente puede incrementar las amenazas de seguridad, facilitar accesos no autorizados y poner en riesgo la privacidad del usuario
MÉXICO.- Dejar el Bluetooth activado permanentemente parece ser una costumbre común para millones que usan auriculares inalámbricos, smartwatches, bocinas y otros gadgets conectados al móvil. No obstante, profesionales en ciberseguridad señalan que mantener esta función habilitada constantemente puede elevar los peligros para la seguridad y la privacidad, aun cuando el consumo de batería sea reducido.
Según datos difundidos por Infobae y avalados por consejos frecuentes de especialistas en protección digital, la principal preocupación no radica en el gasto energético, sino en la exposición continua del equipo a posibles intentos de conexión o acceso por parte de terceros cercanos.
El verdadero peligro no está en la batería
Una creencia frecuente es que el Bluetooth consume mucha energía al estar activo. Sin embargo, la tecnología ha avanzado y ahora el consumo es bajo.
Estudios mencionados por expertos sugieren que tener el Bluetooth encendido todo el día podría incrementar el uso de batería en aproximadamente un 1.8% en comparación con dejarlo apagado. Aunque cualquier ahorro es valioso, este no es el factor principal para desactivar la función.
La inquietud principal se enfoca en la protección de la información almacenada en el teléfono y en la privacidad del usuario.
¿Por qué es peligroso dejar el Bluetooth encendido?
Con el Bluetooth activo, el dispositivo continúa buscando y detectando otros equipos compatibles en las cercanías. Esta función puede ser explotada por personas con fines malintencionados.
Algunas de las amenazas más conocidas son:
Bluejacking
Se trata del envío de mensajes no deseados a dispositivos próximos mediante Bluetooth. Aunque generalmente se considera de bajo riesgo, puede servir para compartir enlaces o contenido potencialmente dañino.
Bluesnarfing
Es una técnica más avanzada que puede permitir el acceso no autorizado a datos guardados en el dispositivo, como contactos, emails o archivos.
Bluebugging
Este es uno de los ataques más graves asociados a esta tecnología. En ciertas condiciones, los hackers pueden controlar funciones del teléfono sin que el usuario lo note.
De acuerdo con los especialistas, estos peligros se incrementan especialmente en sitios con alta concentración de personas y dispositivos electrónicos.
La privacidad también está en riesgo
Más allá del robo de datos, tener el Bluetooth activado puede ocasionar inconvenientes relacionados con la privacidad.
Algunos sistemas pueden captar las señales emitidas por los dispositivos móviles para reconocer patrones de movimiento o registrar la presencia reiterada de un mismo teléfono en distintos lugares.
Esto implica que, aún sin un ataque directo, la emisión constante de la señal Bluetooth facilita ciertos métodos de seguimiento y recopilación de información.

