La regulación se basará en los riesgos que plantea una aplicación específica, desde riesgos mínimos hasta "inaceptables".
La Unión Europea dio un importante paso este miércoles hacia la implementación de regulaciones, las primeras en el mundo, sobre el uso de la inteligencia artificial (IA) por parte de las empresas.
Se trata de un movimiento audaz que Bruselas espera que allane el camino hacia normas globales para una tecnología que se utiliza en una amplia gama de aplicaciones, desde chatbots como ChatGPT de OpenAI hasta procedimientos quirúrgicos y detección de fraudes en los bancos.
"Hoy hemos hecho historia", declaró Brando Benifei, miembro del Parlamento Europeo que trabaja en la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, durante una conferencia de prensa.
Los legisladores han acordado una versión preliminar de la ley, la cual será ahora negociada con el Consejo de la Unión Europea y los Estados miembros antes de ser promulgada como ley.
"Mientras las grandes empresas tecnológicas expresan su preocupación por sus propias creaciones, Europa ha tomado la iniciativa y ha propuesto una respuesta concreta a los riesgos planteados por la IA", agregó Benifei.
Exclusiva: el 42% de los CEOs afirma que la inteligencia artificial podría acabar con la humanidad en 5 a 10 años
El mes pasado, cientos de destacados científicos e investigadores especializados en IA advirtieron sobre el riesgo de extinción para la humanidad debido a esta tecnología. Varias personalidades destacadas, como el presidente de Microsoft, Brad Smith, y el CEO de OpenAI, Sam Altman, han pedido una mayor regulación.
En la reciente Cumbre de CEOs de Yale, más del 40% de los líderes empresariales, incluyendo el CEO de Walmart, Doug McMillion, y el CEO de Coca-Cola, James Quincy, afirmaron que la IA tiene el potencial de destruir a la humanidad en un plazo de cinco a diez años.
Estos son los puntos clave
Una vez aprobada, la ley se aplicará a cualquier entidad que desarrolle e implemente sistemas de IA en la Unión Europea, incluso si se encuentran fuera del bloque.
La regulación se basará en los riesgos que plantea una aplicación específica, desde riesgos mínimos hasta "inaceptables".
Los sistemas que se clasifiquen en la última categoría estarán totalmente prohibidos. Esto incluye sistemas de reconocimiento facial en tiempo real en espacios públicos, herramientas de predicción policial y sistemas de puntuación social como los de China, que asignan una "puntuación de salud" a las personas según su comportamiento.

















