Según se menciona en el documento legal, "se han empleado diversos tipos de material para entrenar modelos de lenguaje extenso. Sin embargo, los libros siempre han sido un componente fundamental en el entrenamiento de conjuntos de datos"
OpenAI se encontrará ante un nuevo litigio relacionado con ChatGPT y su inteligencia artificial. Dos escritores estadounidenses han acusado a la empresa de infringir la ley de derechos de autor al utilizar sus novelas para entrenar los modelos GPT que impulsan sus aplicaciones de IA.
La demanda colectiva ha sido presentada en un Tribunal Federal del Norte de California y alega que OpenAI ha "absorbido" ilegalmente el contenido de los libros, contando con pruebas para respaldar su afirmación.
Paul Tremblay, autor de "La cabaña al final del mundo", y Mona Wad, una escritora de Massachusetts que ha publicado novelas como "13 formas de ver a una chica gorda" y "Bunny", han señalado a OpenAI por utilizar su trabajo para entrenar GPT-4 y otros modelos de lenguaje extenso (LLM).
La demanda establece que gran parte del material utilizado en el conjunto de datos proviene de obras protegidas por derechos de autor, incluyendo los libros de Tremblay y Wad.
Los problemas modernos
Según se menciona en el documento legal, "se han empleado diversos tipos de material para entrenar modelos de lenguaje extenso. Sin embargo, los libros siempre han sido un componente fundamental en el entrenamiento de conjuntos de datos". Se afirma que los libros proporcionan los mejores ejemplos de escritura en formato largo y de alta calidad.
Los abogados han presentado ejemplos para respaldar estas afirmaciones, como una publicación de OpenAI que indica que GPT-1 se basó en una colección de 7.000 libros inéditos de BookCorpus.
Según la demanda, este mismo BookCorpus es un conjunto de datos controvertido, ya que los libros provienen de Smashwords.com, un sitio web que ofrece libros gratuitos, algunos de los cuales están protegidos por derechos de autor.
Se menciona que los libros fueron copiados al conjunto de datos sin consentimiento, crédito o compensación para los autores.
Andrés Guadamuz, experto en derecho de propiedad intelectual de la Universidad de Sussex, ha declarado que esta es la primera demanda contra ChatGPT que se refiere a derechos de autor. Guadamuz señaló a The Guardian que esta demanda explorará los límites de la legalidad en el ámbito de la inteligencia artificial generativa. Hace unos meses, Getty Images demandó a Stability AI, creadores de Stable Difussion, por copiar más de 12 millones de fotografías con derechos de autor.
Los demandantes solicitan una compensación económica en nombre de todas las personas en Estados Unidos que posean una obra protegida por la legislación actual. Para demostrar que OpenAI utilizó sus obras sin permiso, Tremblay y Wad presentaron ejemplos de resúmenes de sus libros generados por ChatGPT. Los abogados consideran que las respuestas son "muy precisas" y, aunque pueden contener algunos errores, son prueba de que los libros fueron utilizados para entrenar versiones del modelo GPT.

















