No es raro escuchar algo como: "porque Bitcoin es una herramienta para la liberación humana, una de las cosas más grandes que puedo hacer es apoyar la red".
La minería de Bitcoin es más que simplemente un método de validación pasiva de bloques y adquisición de bitcoins como recompensa. Implica lo que la filósofa política Hannah Arendt llamaría "vita activa" o una acción positiva. Es tanto un acto de libertad como algo que libera a las personas.
Si bien esto suena excesivamente filosófico, Arendt veía las cosas desde una perspectiva práctica. Según Arendt, los seres humanos son más plenos cuando están políticamente comprometidos, cuando entran en el ámbito público y participan en las decisiones de la comunidad.
Del mismo modo, los mineros de Bitcoin no son meros participantes, sino contribuyentes activos en una red, y el trabajo que realizan moldea el presente y el futuro del ecosistema.
Bitcoin y sus problemas
De alguna manera, trabajar o contribuir a algo más grande que uno mismo es volverse libre. Aunque la red de Bitcoin no está vinculada a preocupaciones existencialistas, hay una poderosa motivación que impulsa a algunos mineros de Bitcoin a contribuir.
No es raro escuchar algo como: "porque Bitcoin es una herramienta para la liberación humana, una de las cosas más grandes que puedo hacer es apoyar la red".
Para entender la importancia de la minería en relación con la libertad, debemos adentrarnos en lo que significa la libertad.
Por otro lado, la libertad positiva requiere acción. No se trata solo del potencial de hacer algo, sino del acto de hacerlo. Es la libertad encarnada en la participación activa y la realización del potencial propio (ver el ensayo seminal de Berlin titulado "Two Conceptions of Liberty").
Sin embargo, lo que Berlin no consideró es un tercer tipo de libertad. Lo que a veces se llama libertad republicana o neorromana en círculos filosóficos es una comprensión de los derechos humanos donde las personas deben poder vivir libres de sometimiento, deferencia y vulnerabilidad a la voluntad arbitraria de otros.
Específicamente, enfatiza la idea de la no dominación y aprender a convivir con los demás, similar a las ideas defendidas por las primeras feministas como Mary Wollstonecraft y popularizadas por el historiador de Cambridge Quentin Skinner.
Lo que esta teoría significa en la práctica es que mientras tengamos voz en las decisiones que nos afectan, la "intervención" no nos hace menos libres. De hecho, en muchos casos, las intervenciones a las que consentimos y autorizamos podrían mejorar la libertad.
En el contexto de Bitcoin, la minería encapsula esta libertad positiva en el sentido de que los mineros no son simples espectadores, sino validadores activos. Mantienen el sistema descentralizado en control. Aseguran que las transacciones sean genuinas y, en el proceso, validan la integridad de toda la red. Al igual que los ciudadanos que participan activamente en los procesos políticos para responsabilizar a los gobernantes, los mineros desempeñan un papel crucial en mantener el equilibrio de poder dentro de la red de Bitcoin.

