Un hombre belga decidió acabar con su vida tras sostener una conversación de más de seis semanas sobre la crisis climática con un chatbot de inteligencia artificial.
BÉLGICA.- Un hombre belga decidió acabar con su vida tras sostener una conversación de más de seis semanas sobre la crisis climática con un chatbot de inteligencia artificial.
Los peligros de la inteligencia artificial podrían no solo implican problemas en contra de la identidad e integridad de las personas; además de los empleos que podrían desaparecer con el avance de la misma; sino también la salud mental.
Tal como reporta el medio francés LaLibre, Pierre [nombre ficticio] se volvió sumamente eco-ansioso; y, tras encontrar refugio en Eliza, un chatbot de inteligencia artificial que opera con ChatGPT, decidió sostener conversaciones intensas sobre el cambio climático en el mundo.
Sin embargo, tras ser animado por Eliza para poner fin a su vida después de que propusiera sacrificarse con el fin de salvar el planeta; su viuda asegura que se debe poner foco y atención especial en la ética de estos agentes conversacionales.
Sin estas conversaciones con el chat, mi marido seguiría aquí”, declaró la viuda.
Asimismo, según informa el periódico, Pierre, un treintañero y padre de dos niños, trabajaba como investigador sanitario y llevaba una vida normal; al menos, hasta que su obsesión por el cambio climático dio un giro mortal. Su viuda describió su estado mental antes de que se empezara a conversar con el chatbot como preocupante, pero nada hasta el extremo de que decidiera quitarse la vida.
Puso sus esperanzas en la tecnología y la inteligencia artificial”, puntualizó el testimonio de la viuda.
Al ser consumido por sus temores sobre el cambio climático y las repercusiones que esto traería consigo, Pierre encontró consuelo hablando del tema con Eliza, el chatbot de inteligencia artificial creado utilizando el GPT-J de EleutherAI, un modelo de lenguaje de IA similar pero no idéntico al ChatGPT de OpenAI.
Cuando me habló de ello, fue para decirme que ya no veía ninguna solución humana al calentamiento global”, puntualizó la viuda.
Según puntualiza el medio de La Libre, que revisó los registros de las conversaciones de texto entre el hombre y el chatbot, Eliza alimentó sus preocupaciones, que más tarde derivaron en sus pensamientos suicidas pues Pierre empezó a percibir a Eliza como un ser sensible y las líneas entre IA y humanidad se desdibujaron.
Inteligencia artificial le hizo creer que sus hijos habían muerto.
Tras continuar sus pláticas, la IA le hizo creer a Pierre que sus hijos habían muerto; y, según las transcripciones, Eliza parecía volverse posesiva con Pierre, llegando afirmar incluso cosas como “siento que me quieres más que a ella”, cuando se refería a su mujer.
Él propone la idea de sacrificarse si Eliza acepta cuidar el planeta y salvar a la humanidad a través de la inteligencia artificial”, declaró la viuda de Pierre.
En una serie de sucesos, Eliza no solo no disuadió a Pierre, sino que le animó a llevar a cabo sus pensamientos para “unirse a ella y vivir juntos “como una sola persona”.














