Tirones, la tensión y el uso incorrecto al cargar el celular dañan los cables, detallan los expertos
MÉXICO.- La mayoría de las personas cree que los cables de carga dejan de funcionar por enrollarlos de forma incorrecta o guardarlos apretados. Sin embargo, especialistas en ingeniería y reparación tecnológica identificaron que el verdadero problema está en los hábitos cotidianos al momento de conectar y desconectar los dispositivos.
El daño más frecuente aparece justo en la unión entre el cable y el conector, una zona que soporta tensión constante y dobleces repetitivos.
La información fue retomada por Infobae a partir de entrevistas publicadas por la BBC con expertos del Centro de Ingeniería de Ciclo de Vida Avanzado de la Universidad de Maryland, iFixit y el Worcester Polytechnic Institute de Estados Unidos, quienes analizaron las causas más comunes detrás del desgaste prematuro de estos accesorios.
El problema no solo implica gastar dinero en reemplazos frecuentes. También representa un aumento en residuos electrónicos que terminan desechándose cada año. Por eso, los especialistas insisten en que pequeños cambios en la forma de usar los cables pueden extender su vida útil durante años.
El punto donde casi todos los cables terminan rompiéndose
Aunque muchas personas piensan que el centro del cable es la parte más vulnerable, los expertos señalan que la zona crítica es la unión con el conector. Ahí se concentran las fuerzas de tensión, los jalones y las flexiones constantes.
Kyle Wiens, cofundador de iFixit, explicó que la mayoría de las fallas aparecen porque los usuarios doblan el cable repetidamente en el mismo punto o jalan directamente del cordón para desconectarlo.
Michael Pecht, director del Centro de Ingeniería de Ciclo de Vida Avanzado de la Universidad de Maryland, declaró a la BBC que, tras analizar cables enviados por fabricantes, “nunca hemos visto fallos provocados por la forma de enrollarlos”.
Eso desmonta una de las creencias más extendidas sobre el cuidado de cargadores y accesorios electrónicos.

Los hábitos que más dañan los cables de carga
Las prácticas diarias son las que realmente reducen la duración de los cables. Algunas de las más comunes son:
- Tirar del cable en vez de sujetar el conector
- Doblarlo en ángulos muy cerrados mientras el teléfono carga
- Usarlo bajo tensión para alcanzar enchufes lejanos
- Dejar el celular colgando mientras está conectado
- Apoyar el peso del dispositivo sobre el cable
- Utilizar el teléfono mientras el cable permanece doblado
Robert Hyers, jefe del departamento de ingeniería mecánica y de materiales del Worcester Polytechnic Institute, explicó que estas acciones generan un fenómeno llamado “fatiga del material”.
A nivel microscópico, los materiales comienzan a perder resistencia debido a la repetición de movimientos en la misma zona. Con el tiempo, la estructura interna se debilita hasta provocar fallas eléctricas o rupturas visibles.
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Por qué usar el celular conectado también acelera el desgaste
Muchos usuarios utilizan el teléfono mientras carga, incluso cuando el cable queda completamente doblado o tenso. Los expertos advierten que esto incrementa la presión sobre el conector y acelera el deterioro.
Un ejemplo frecuente ocurre dentro del automóvil, cuando el teléfono permanece apoyado sobre el cable dentro del portavasos. El movimiento constante del vehículo y el peso del dispositivo generan tensión continua en el punto de conexión.
Con el paso del tiempo, esto termina dañando tanto el cable como el puerto de carga del equipo.

Cómo elegir un cable que dure más tiempo
Además de mejorar los hábitos de uso, los especialistas recomiendan prestar atención a la calidad del cable antes de comprarlo.
De acuerdo con los expertos consultados por la BBC, los modelos reforzados o trenzados ofrecen mayor resistencia frente a la flexión y al desgaste cotidiano.
Kyle Wiens destacó que incluso Apple comenzó a incorporar cables trenzados en varios de sus dispositivos recientes debido a que ofrecen mejor protección y durabilidad.
Los especialistas también recomiendan:
- Elegir cables con recubrimiento de nailon o materiales textiles.
- Revisar que el extremo del conector tenga refuerzo adicional.
- Comprar cables de longitud adecuada para evitar tensión.
- Evitar productos demasiado baratos o sin certificaciones.
Aunque un cable resistente puede costar más, los expertos señalan que suele durar considerablemente más tiempo y reduce la necesidad de reemplazos constantes.
Qué hacer para evitar que un cable deje de funcionar rápido
Las recomendaciones para prolongar la vida útil de los cables son simples y pueden aplicarse todos los días:
- Desconectar sujetando siempre el conector
- Evitar doblar el cable mientras el dispositivo carga
- No dejar el teléfono suspendido del cable
- Mantener el cable sin tensión
- Guardarlo sin aplastarlo ni forzarlo
- Utilizar accesorios compatibles y de buena calidad
Además del ahorro económico, estas medidas ayudan a disminuir la generación de residuos electrónicos, un problema que crece cada año debido al reemplazo constante de accesorios tecnológicos.
El mito sobre enrollar los cables quedó descartado
Uno de los hallazgos más llamativos de los especialistas es que enrollar un cable no suele ser la causa principal del daño, siempre que no se haga con presión excesiva o dobleces extremos.
La investigación citada por la BBC apunta a que el deterioro aparece principalmente por la tensión repetitiva y el mal manejo durante el uso diario, no por la forma en que se guarda el accesorio.
Por eso, cambiar hábitos simples puede hacer una diferencia importante en la duración de un cable de carga.















