A diferencia de otros medios, uno no puede puede verificar cuándo ChatGPT está diciendo la verdad, solamente corroborar por nuestra cuenta la información proporcionada para saber si es verídico o no.
ChatGPT ha proyectado sombras largas sobre los medios como la última forma de tecnología disruptiva. Para algunos, esta IA es un presagio del fin de la integridad académica y científica, y una amenaza para algunos empleos e incluso para instituciones democráticas.
¿Qué tanta preocupación deberíamos tener sobre la inteligencia artificial generativa (AI)? Los desarrolladores de ChatGPT lo describen como "un modelo... que interactúa de manera conversacional", mientras que también lo llaman un "producto horrible" por sus resultados inconsistentes.
Puede escribir correos electrónicos, resumir documentos, revisar código y proporcionar comentarios, traducir documentos, crear contenido y, por supuesto, chatear. Esto está lejos de ser el material de un futuro distópico.
El camino a seguir según un profesor de la Universidad Concordia
A diferencia de otros medios, uno no puede puede verificar cuándo ChatGPT está diciendo la verdad, solamente corroborar por nuestra cuenta la información proporcionada para saber si es verídico o no.
Según un analista especializado en tecnología de The Conversation, Jordan Richard “Las sociedades están en un proceso constante de evolución cultural definido por la inercia del pasado, el consenso temporal y las tecnologías disruptivas que introducen nuevas ideas y enfoques”.
“Debemos comprender y abrazar la evolución de los seres humanos y la tecnología al considerar para qué está diseñada una tecnología, cómo se relaciona con nosotros y cómo cambiarán nuestras vidas a partir de ella”, agregó.

