Aunque los grandes modelos lingüísticos y los modelos de refuerzo que son la base de ChatGPT no son recientes, el principal avance ha sido llevarlos a escala y cambiar la comprensión de la gente sobre el poder de la IA.
El lanzamiento de ChatGPT-4 este mes marca un momento crucial para la Inteligencia Artificial Generativa, lo que puede tener un gran impacto en todo.
Si bien los chatbots virtuales actuales han capturado nuestra imaginación, su superficie solo ha sido ligeramente arañada. Cuando se trata de IA, surgen varias cuestiones, como la posible sustitución de trabajos y la ética y los modelos de gobernanza en juego.
El potencial de la IA puede transformar sistemas críticos importantes, como la sanidad, la agricultura y la investigación científica. También puede tener consecuencias inquietantes, y hay que tener en cuenta a los actores ingenuos o malintencionados en posiciones de poder para su desarrollo.
El poder de la IA
En una entrevista con Gilles Babinet, Vicepresidente del Consejo Nacional Digital francés, quien representa a Francia en el ámbito digital en la UE, se exploran las posibilidades y los escollos de lo que podría estar por venir.
Aunque los grandes modelos lingüísticos y los modelos de refuerzo que son la base de ChatGPT no son recientes, el principal avance ha sido llevarlos a escala y cambiar la comprensión de la gente sobre el poder de la IA.
Babinet señala que, durante décadas, estas tecnologías eran demasiado complejas para su uso generalizado, pero ahora son más sencillas y fáciles de usar, por lo que es mucho más probable que se prueben y apliquen a gran escala.
Sin embargo, también advierte que esto conlleva riesgos, como la desinformación y las estafas financieras, la confianza en los demás, e incluso la propia democracia que puede verse en peligro con esta nueva tecnología.

