Se reveló que la ubicación de una de las oficinas de FTX está más cerca físicamente de la Casa Blanca que las oficinas de la Blockchain Association o Coin Center.
ESTADOS UNIDOS.- El intercambio de criptomonedas declarado en bancarrota, FTX, se ha mantenido en el ojo del huracán durante los últimos meses tras su colapso; además de que su exCEO, Sam Bankman-Fried, continúa en su proceso judicial; sin embargo, en recientes noticias, se reveló que FTX solía tener una oficina en Washington DC, al otro lado de la calle de la Casa Blanca.
Según informa Decrypt, la ubicación de una de las oficinas de FTX estaba más cerca físicamente que, inclusive, las oficinas de la Blockchain Association o Coin Center, que ambas están entre 10 y 25 minutos en carro.
En la nueva información del expediente que gira entorno al caso de FTX , y mientras el equipo jurídico del exchange declarado en bancarrota busca recabar información y el permiso del juez para rescindir del mutuo acuerdo del contrato de arrendamiento, se revelan nuevos detalles sobre FTX, SBF y demás.
Es habitual que una empresa cancele contratos de arrendamiento y venda propiedades que no considera esenciales para su reestructuración, por ello, numerosas empresas han reducido su plantilla, como Coinbase.
¿Hasta cuando expiraba el contrato de arrendamiento de FTX?
Desde el 3 de agosto del 2022, West Realm Shires, sociedad matriz de las empresas con sede en Estados Unidos de FTX, se encargó de firmar un contrato de arrendamiento para el 655 de la calle 15 N.W. en D.C, mismo que expiraba en agosto del 2028.
Con esto, West Realm Shires pagó un depósito de seguridad de $32,000 dólares por la “propiedad inmobiliaria no residencial”, según informan los documentos judiciales presentados desde el lunes.
Los términos propuestos por el equipo legal, según informan, marcarían el contrato de arrendamiento como “mutuamente terminado2 a partir del 21 de diciembre. Asimismo, el proyecto de FTX también permitirá a la plataforma de criptmoonedas en quiebra, abandonar los bienes personales de oficina, pero no los registros comerciales o financieros, siempre que algún tercero nos los reclame.















