Aún con el avance que han experimentado las inteligencias artificiales,un profesor descubrió que un estudiante había usado ChatGPT para escribir su ensayo.
ESTADOS UNIDOS.- La inteligencia artificial ha sentado unos precedentes nunca antes vistos y rumbo hacia la automatización en diversas áreas, que van desde la creación de arte hasta la redacción de textos; cada vez más, los usuarios explotan las ventajas que estas ofrecen.
Sin embargo, un profesor universitario en Carolina del Sur, en Estados Unidos, Darren Hick, advirtió que uno de sus alumnos utilizó una herramienta de inteligencia artificial, chatbot, para completar sus tareas académicas debido a que descubrió una peculiaridad en su redacción.
Tal como informan los medios internacionales, el docente señaló que el estudiante habría empleado ChatGPT para crear un ensayo de 500 palabras sobre el filósofo David Hume y la paradoja del horror; sin embargo, la peculiaridad que encontró el profesor fue que, mientras corregía el trabajo, descubrió que las expresiones y el lenguaje que empleaba el alumno era distinto.
La singularidad, es decir, parecía redactada por uno de un estudiante sobresaliente de último grado, por lo que Hick llegó a la conclusión de que la capacidad del propio ChatGTP para producir trabajos originales le parecía fascinante, al tiempo que le atemorizaba por sus ventajas e inconvenientes.
Así descubrió el profesor que el alumno le entregó un trabajo hecho por una IA
Es menester señalar que las escuelas de Nueva York ya prohibieron el uso de ChatGPT por temor a la desinformación; sin embargo, el docente señaló que el estilo de redacción que emplea la IA es muy limpio, pero reconocible.
(…) Diría que escribe como un estudiante de último curso y muy inteligente (…) Se usó una redacción extraña en particular que no estaba mal, solo era peculiar… si le estuvieras enseñando a alguien cómo escribir un ensayo, así es como le dices que lo escriba antes de que descubra su propio estilo”, declaró el docente.
Para descubrirlo, Hick conectó el texto a una herramienta de software, creada por los propios productores de ChatGPT y comprobó sus sospechas: este había sido escrito por la propia IA.
Posterior a esto, el docente empleó una serie de preguntas que, imaginó, el alumno realizó. Por lo que el resultado que arrojó la inteligencia artificial fue muy parecido a lo que el estudiante le había entregado; pero no igual, pues ChatGPT produce resultados únicos.
Finalmente, Hick compartió su experiencia en sus redes sociales; pero, para su sorpresa, descubrió que otros profesores habían experimentado lo mismo.















