“Me he propuesto realizar una prueba. Le he preguntado a ChatGPT cómo detectar si una ministra de economía manipula las estadísticas”
En las instituciones académicas, comienza a surgir una profunda inquietud acerca del impacto que la inteligencia artificial tendrá en el ámbito educativo.
Esta preocupación se ha intensificado desde la popularización de ChatGPT, una herramienta basada en IA que proporciona respuestas a los usuarios.
Numerosos estudiantes han encontrado en esta plataforma a su aliado y compañero ideal para superar tareas y, en ocasiones, incluso exámenes universitarios.
En este sentido, la vida de estos educadores sería mucho más sencilla si todos los estudiantes fueran tan sinceros como el portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, quien ha confesado abiertamente en el día de hoy que ha empleado ChatGPT para buscar argumentos en contra del Gobierno.
¿Cuál fue la polémica?
Durante su intervención contra la ministra de Economía, Nadia Calviño, el líder de extrema derecha ha comenzado diciendo: "Me he propuesto realizar una prueba. Le he preguntado a ChatGPT cómo detectar si una ministra de economía manipula las estadísticas".
Hasta aquí, podría interpretarse como un simple experimento o una curiosidad que cualquiera podría tener. Algunos preguntan acerca del impacto de la ley de vivienda, mientras que otros prefieren saber cómo identificar a una ministra manipuladora. Todo depende de los gustos personales.
No obstante, el problema surge cuando Espinosa de los Monteros comienza a criticar a Calviño utilizando los mismos argumentos que ha obtenido de ChatGPT. "Lo que dice ChatGPT es que ustedes manipulan la presentación selectiva de datos, advierte sobre el cambio de definición de variables, como ustedes hacen cuando modifican la nomenclatura y convierten a los desempleados en empleados discontinuos", aseguró.
Sin embargo, no mencionó que la respuesta que obtuvo a través de su propia búsqueda fue una respuesta general.
A medida que el portavoz de extrema derecha pronunciaba cada palabra, la incredulidad en la gran mayoría de los diputados iba en aumento. Al finalizar su intervención, se instaló un silencio generalizado en la sala. Calviño, no pudo contenerse y comentó: "Esto lo dice cualquiera que haya tenido que recurrir a la inteligencia artificial para formular su pregunta".

















