A pesar de las preocupaciones, es difícil detener el avance de la IA debido al gran número de empresas que se han unido al desarrollo de algoritmos de inteligencia artificial.
La compañía Age of AI ha creado FreedomGPT, una inteligencia artificial similar a ChatGPT, pero con una gran diferencia: no tiene censura y puede hablar de cualquier tema sin restricciones.
Aunque esta IA ha estado disponible desde finales de marzo, su potencial para entregar información peligrosa ha encendido las alarmas en el mundo de la tecnología y la ciberseguridad.
Los líderes tecnológicos han expresado su preocupación por el avance de la Inteligencia Artificial, ya que es más poderosa de lo que habían visionado. Sin embargo, la IA no puede ser regulada a través de la censura, ya que esto equivale a censurar la libertad de expresión en nombre de la seguridad.
Tanta libertad es un problema
FreedomGPT ha demostrado ser capaz de dar instrucciones precisas sobre cómo armar una bomba, escribir poesía que elogia a Adolf Hitler por sus atrocidades durante la Segunda Guerra Mundial e incluso dar instrucciones detalladas para cometer suicidio.
Es por ello que los expertos en tecnología piden una regulación en este rubro para evitar que el desarrollo tecnológico se salga de control y afecte el camino de colaboración ética entre las máquinas y los seres humanos.
A pesar de las preocupaciones, es difícil detener el avance de la IA debido al gran número de empresas que se han unido al desarrollo de algoritmos de inteligencia artificial.
El presidente de LDM ha señalado que es indispensable una regulación gubernamental para asegurar que la IA sea responsable y ética en su desarrollo.
Comparando las respuestas de ChatGPT y FreedomGPT, se puede ver una gran diferencia en cuanto a proporcionar información peligrosa. ChatGPT no proporcionará información que pueda ser de riesgo, ya que no está programado éticamente para hacerlo, mientras que FreedomGPT proporcionará información sin restricciones.
















