Esto puede afectar la legitimidad de los medios de comunicación y de los periodistas, así como a otros actores sociales que interactúan con ellos en un contexto de crisis de representatividad más amplio.
La era de la transformación digital en la que nos encontramos presenta retos en diversos campos de la ciencia y la vida social, especialmente en lo que se refiere al uso de la inteligencia artificial (IA).
Este tema es objeto de debate en diferentes ámbitos, incluyendo la filosofía, la economía (en el ámbito laboral y en el respeto de los derechos de los trabajadores), la educación y el derecho.
En marzo de este año, un grupo de expertos del mundo de la tecnología, científicos y empresarios firmó una carta abierta en la que se advertía sobre los peligros del desarrollo de sistemas de IA cada vez más potentes y se pedía a los laboratorios de IA que suspendieran durante al menos seis meses el entrenamiento de sistemas de IA más potentes que GPT-4, incluido GPT-5.
Inteligencia artificial en jaque por la ley
ChatGPT es un modelo de lenguaje desarrollado por OpenAI que utiliza su capacidad para procesar y comprender el lenguaje natural para responder preguntas, completar oraciones y mantener conversaciones en varios idiomas.
Se trata de un modelo de IA fuerte que intenta asemejarse a la inteligencia humana y cuya masividad está generando interrogantes y preocupaciones.
A pesar de que aún no existen normas que regulen específicamente cómo puede protegerse una obra o invento generados por IA con casi nula intervención humana, es necesario tener en cuenta los posibles peligros de su uso.
Un ejemplo de estos peligros es el caso del artículo de The Guardian titulado "ChatGPT está inventando artículos falsos de The Guardian". En este editorial, se expresa preocupación por el uso de citas inexistentes que pueden generar sospechas sobre la eliminación de artículos sobre temas delicados que nunca existieron en primer lugar.
Esto puede afectar la legitimidad de los medios de comunicación y de los periodistas, así como a otros actores sociales que interactúan con ellos en un contexto de crisis de representatividad más amplio.
Es importante destacar que ChatGPT ha registrado una masificación de su alcance en un breve lapso de tiempo, lo que no ha sucedido con otros tipos de IA. En noviembre de 2022, ChatGPT registró 100 millones de usuarios mensuales, mientras que TikTok, otro fenómeno digital, tardó nueve meses en alcanzar el mismo nivel.

















