El juego de cartas con alma soul like muestra como el dolor también puede convertirse en mecánica.
Mexicali,B.C.- El mercado está saturado de roguelikes y deck-builders que buscan engancharte con números crecientes y sinergias infinitas. Pero muy pocos logran hacer que su sistema de juego esté alineado con el peso emocional de su historia. Death Howl, desarrollado por The Outer Zone, es uno de esos intentos poco comunes donde narrativa y mecánica se sostienen mutuamente.
En Death Howl controlas a una madre devastada que decide cruzar al reino espiritual para recuperar a su hijo. Desde ese punto de partida, el juego deja claro que no será una aventura ligera, ya que el tono es oscuro, introspectivo y deliberadamente incómodo.
Un viaje por el bosque y por la pérdida
Inspirado en la mitología nórdica y presentado con un pixel art sobrio y atmosférico, Death Howl construye un mundo espiritual frío y silencioso, en el que bosque que recorres se transforma en un laberinto emocional.
Durante la exploración encontrarás materiales, lápidas que funcionan como piezas narrativas y arboledas sagradas que sirven como puntos de respiro. Deberás explorar, observar y conectar los fragmentos de la historia que se van revelando poco a poco.
El diseño artístico ayuda a reforzar esa sensación de aislamiento, pues a pesar de ser pixelart, no es colorido o nostálgico; más bien es sobrio, en ocasiones tétrico y cargado de intención.
Estrategia con consecuencias
En combate es donde Death Howl se define. Cada enfrentamiento se desarrolla sobre una cuadrícula donde movimiento y cartas compiten por el recurso finito de tu energía. Cada turno es una pequeña ecuación en la que deberás considerar si conviene más posicionarse, atacar o guardar energía para una jugada más grande.
La dificultad escala con rapidez, especialmente en enfrentamientos avanzados. Y aquí entra el elemento soulslike, porque perder significa dejar tu botín atrás. Si quieres recuperarlo, tendrás que volver al lugar de tu derrota y ganar. Este castigo no se siente artificial y está alineado con el tema del juego, en el que el duelo es un dificil reto por afrontar.
Construir el mazo es construir la esperanza
Como todo buen constructor de cartas, la progresión gira alrededor de personalizar tu mazo, conforme avanzas y recolectas materiales, desbloqueas nuevas cartas que permiten sinergias más complejas y estrategias más refinadas.
No es el deck-builder más profundo del mercado, pero sí uno donde cada adición importa. La economía de recursos obliga a pensar en eficiencia y control del espacio, pues no ganarás por tener la mayor cantidad de cartas poderosas, sino por tener la mano precisa en el momento perfecto.
Puede sentirse exigente para quienes no están familiarizados con juegos tácticos por turnos y definitivamente no es un título diseñado para el jugador casual que busca gratificación inmediata.
Veredicto: 8
Death Howl es una interesante mezcla de estrategia por turnos, construcción de mazos y filosofía souls like que no busca complacer a todo el mundo. Su dificultad puede resultar intimidante, y su ritmo pausado exige paciencia, pero su coherencia temática, su diseño táctico y su gran historia lo convierten en una experiencia sólida y emocionalmente resonante.
No es el deck-builder más trepidante ni el más accesible, pero sí uno de los más intencionales que se eleva por su gran diseño de arte. Es ideal para quienes disfrutan los retos estratégicos y no temen perder varias veces antes de entender el sistema.
Death Howl ya está disponible en PC, PlayStation 5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch.
Con información de Ana Coronado.

