Aunque parece lógico que rechazar llamadas no deseadas sea la solución, Nona, especialista en el tema, explica por qué esto no es así.
¿Cuántas veces al día revisas la pantalla de tu teléfono móvil, ves un número extraño y deslizas el dedo hacia el botón rojo para ignorarlo? Ese movimiento, que aparenta ser una defensa ante el acoso comercial, podría en realidad ser el “impulso” que alimenta el spam en tu línea.
Aunque parezca contradictorio, colgar activamente no siempre resuelve el problema; en ocasiones, lo agrava.
Frente a esto, la interacción mínima es tu mejor defensa y te contamos qué tácticas recomiendan los especialistas en ciberseguridad e inteligencia artificial para recuperar la tranquilidad en tu dispositivo.
El fallo de “colgar”: Por qué rechazar confirma tu número
Muchos usuarios creen que al cortar una llamada están comunicando un “no me interesa”. Sin embargo, para los sistemas automatizados de marcación, esto tiene un significado muy distinto.
Nona, experta y docente en Inteligencia Artificial, ha generado polémica en redes al aclarar cómo funcionan estos ataques. Según ella:
La trampa de verificar el número
Al presionar el botón para rechazar, el sistema del otro lado (frecuentemente un bot) recibe una señal técnica inmediata. Esta señal confirma tres datos esenciales para un spammer:
El spam no busca convencerte en la primera llamada; su meta principal es la verificación de bases de datos. Un número que “rechaza” es mucho más valioso en el mercado negro de datos que uno que simplemente no responde, porque garantiza la presencia de alguien que interactúa con el equipo.
¿Cómo operan los marcadores automáticos?
Para comprender por qué no debemos responder, es importante entender el funcionamiento de los call centers modernos. Estos emplean software que realiza cientos de llamadas simultáneamente. El sistema registra cada intento bajo diferentes criterios:


















