El caso de las inteligencias artificiales y de ChatGPT continúa captando la atención de las personas, y de forma reciente, un senador italiano provocó al Parlamento al generar un “discurso magnífico”, pero fue hecho con ChatGPT.
ITALIA.- El caso de las inteligencias artificiales y de ChatGPT continúa captando la atención de las personas, y de forma reciente, un senador italiano provocó al Parlamento al generar su discurso con el chatbot de OpenAi.
En una reunión parlamentaria, celebrada el pasado 31 de mayo, el senador Marco Lombardo, hizo el truco para suscitar un “debate serio” entre sus colegas, sobre lo que está en juego y lo que se espera del uso de la inteligencia artificial.
Con esto, un senador italiano habló ante los miembros del Parlamento italiano y compuso su discurso con ayuda de la inteligencia artificial de ChatGPT. Asimismo, en la misma entrevista, reveló que entrenó al chatbot con el proyecto de ley del acuerdo italo-suizo sobre trabajadores transfronterizos, que era el tema de la reunión, junto con otras recientes novedades sobre el tema.
(…) Me parecía importante que el parlamento italiano también abriera los ojos a un fenómeno que ahora es inevitable”, explicó refiriéndose al auge de las inteligencias artificiales.
El líder del partido político italiano Azione, Carlo Calenda, al mismo que pertenece Lombardo, tuiteó que el discurso que emitió era “impecable”; pero que, no sabía si calificar el avance de “progreso” o de un “retroceso” en cuanto a este tipo de situaciones.
Lombardo declaró al os periodistas locales que quería mostrarles a los políticos que sus trabajos también podrían verse “amenazados” por la inteligencia artificial donde “ni siquiera la política puede pensar en eximirse de una comparación con los algoritmos”.
Es menester recordar que, en mayo, las autoridades italianas habían destinado $33 millones de dólares para mejorar el desarrollo de competencias digitales de los trabajadores; pero en marzo, Italia prohibió el uso de chatGPT en el país después de que la aplicación sufriera una serie de filtración de datos.
Tras exigir transparencia a OpenAi, la aplicación pudo volver a entrar al país el 29 de abril.
















