El Tribunal de Disciplina Judicial investiga a una jueza de Zacatecas por presuntas irregularidades, entre ellas el uso de IA en documentos judiciales, mientras el país aún carece de reglas específicas sobre esta tecnología en los tribunales
MÉXICO.- El uso de inteligencia artificial dentro del Poder Judicial mexicano volvió al centro de la discusión tras la suspensión de una jueza federal en Zacatecas. La investigación incluye diversas presuntas irregularidades, entre ellas haber utilizado herramientas de IA para redactar sentencias y otros documentos oficiales, un tema que todavía no cuenta con reglas específicas en México.
La medida fue ordenada por el Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), organismo encargado de supervisar la actuación de jueces y magistrados tras la reforma judicial. Aunque el caso ha llamado la atención por el uso de inteligencia artificial, las autoridades también investigan denuncias relacionadas con acoso laboral, rezago en el juzgado y conflictos internos.
¿Quién es la jueza suspendida y qué investiga el Tribunal?
La funcionaria investigada es Lizbeth González Cortés, titular del Juzgado Tercero de Distrito en Zacatecas. Su suspensión fue notificada el pasado 14 de julio mientras continúan las indagatorias sobre el funcionamiento del órgano jurisdiccional.
De acuerdo con información publicada por Xataka México, basada en reportes de La Silla Rota, entre los señalamientos figura el presunto uso de inteligencia artificial para elaborar sentencias, acuerdos y otros documentos judiciales, además de diversas quejas administrativas.
Hasta ahora, el Tribunal de Disciplina Judicial no ha informado si el uso de inteligencia artificial constituye por sí mismo una falta administrativa ni qué peso tuvo este elemento dentro de la decisión de suspender temporalmente a la jueza.

¿Está prohibido utilizar inteligencia artificial para redactar sentencias?
Actualmente no existe una prohibición general que impida el uso de inteligencia artificial dentro del Poder Judicial mexicano. Tampoco hay una regulación nacional que establezca con precisión cuándo, cómo o para qué puede utilizarse esta tecnología.
El caso ha generado interés precisamente porque evidencia un vacío normativo. Mientras algunas herramientas de IA ya se emplean en distintos países para localizar información, resumir expedientes o apoyar tareas administrativas, su participación en la elaboración de resoluciones judiciales continúa siendo motivo de debate.
Especialistas advierten que el principal reto consiste en garantizar que las decisiones judiciales mantengan transparencia, responsabilidad y respeto al debido proceso, incluso cuando se utilicen herramientas tecnológicas como apoyo.
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La investigación también incluye otras presuntas irregularidades
Las acusaciones contra la jueza no se limitan al uso de inteligencia artificial. El expediente incorpora denuncias por presunto acoso laboral, inconformidades de trabajadores, conflictos administrativos y un rezago importante en la resolución de asuntos del juzgado.
Incluso, meses antes de la suspensión, el Tribunal de Disciplina Judicial ya había ordenado una evaluación especial para revisar el funcionamiento del órgano jurisdiccional debido a diversos reportes internos.
¿Por qué este caso podría marcar un precedente?
La investigación ocurre en un momento de cambios dentro del Poder Judicial mexicano. Tras la reforma judicial de 2024 se crearon el Tribunal de Disciplina Judicial y el Órgano de Administración Judicial, instituciones responsables de vigilar el desempeño de jueces y magistrados. La primera generación de juzgadores elegidos mediante voto popular comenzó funciones en septiembre de 2025.
Más allá de la situación particular de la jueza, el caso plantea una pregunta que probablemente será cada vez más frecuente: hasta dónde puede utilizarse la inteligencia artificial en la impartición de justicia sin comprometer la autonomía judicial, la transparencia de las resoluciones y la confianza ciudadana en los tribunales.
















