Las interacciones con esta tecnología pueden influir no solo en el comportamiento, sino también en las opiniones, ya que al producir algunas opiniones con mayor frecuencia que otras, pueden persuadir a los usuarios".
La Inteligencia Artificial (IA) es un conjunto de algoritmos que posee entre sus ventajas la capacidad de procesar datos de manera rápida y precisa.
Como complemento a la intervención humana, es una herramienta ideal para tomar decisiones de manera ágil y con acceso a una amplia gama de información.
Uno de los modelos de IA más utilizados es GPT, que está vinculado al uso de un "Transformador Generativo Pre-entrenado", generando información y comunicación basada en textos.
Esta herramienta se emplea comúnmente en la programación de chatbots, ya sea para brindar atención al cliente o para producir datos que imitan la actuación humana.
Sin embargo, los alcances y los riesgos de esta tecnología todavía están siendo analizados por expertos, dado que se trata de un avance relativamente nuevo.
En ese sentido, un reciente estudio científico realizado por investigadores de Estados Unidos, India, Alemania e Israel planteó que el modelo GPT-3 "puede influir en las opiniones de las personas en una escala desconocida".
De acuerdo con los autores de dicho estudio, los "modelos de lenguaje grandes como GPT-3 están siendo cada vez más parte de la comunicación humana. Producen un lenguaje similar al humano al predecir de manera iterativa las próximas palabras probables en función de la secuencia de palabras previas.
Las interacciones con esta tecnología pueden influir no solo en el comportamiento, sino también en las opiniones, ya que al producir algunas opiniones con mayor frecuencia que otras, pueden persuadir a los usuarios".
"Las aplicaciones de esta herramienta, como asistente de escritura, soporte gramatical y traducción automática, inyectan la salida de los modelos en lo que las personas escriben y leen. Las estructuras de información, como el orden de las opciones presentadas, afectan el comportamiento de las personas", profundizaron los investigadores en el estudio, publicado en el archivo digital de la Asociación de Maquinaria Computacional (ACM).
"El uso de grandes modelos de lenguaje en nuestra comunicación diaria puede cambiar la forma en que formamos opiniones y nos influenciamos mutuamente. En las formas convencionales de persuasión, un persuasor elabora un mensaje convincente y se lo entrega a los destinatarios, ya sea en persona o a través de la tecnología actual. Con la aparición de grandes modelos que producen un lenguaje similar al humano (como GPT-3), las interacciones con la tecnología pueden influir en las opiniones y el comportamiento", añadieron los científicos.

















