El fundador del FTX, hasta hace poco visto como una mano firme en el Lejano Oeste de los activos digitales, ahora va en caída libre y ensombrece los esfuerzos por hacer de las criptomonedas una parte legítima del mundo financiero.
Hace una semana, Sam Bankman-Fried de FTX fue visto como el principal campeón de las criptomonedas. Ahora su compañía se declaró en bancarrota y el hombre de 30 años enfrenta múltiples investigaciones federales.
Los inversores de criptomonedas, acostumbrados a leer en los medios que ha ocurrido una nueva estafa, robo o hackeo, les cayó por sorpresa que una de las más prestigiosas plataformas criptos se viera implicada en supuestos actos ilegales.
No es para menos, pues al ser una de las principales junto a Binance, la caída de FTX provocó un colapso tremendo para las criptos.
El fundador del FTX, hasta hace poco visto como una mano firme en el Lejano Oeste de los activos digitales, ahora va en caída libre y ensombrece los esfuerzos por hacer de las criptomonedas una parte legítima del mundo financiero.
El gran tema aquí es que FTX estaba usando miles de millones de dólares del dinero de sus clientes. Al final, uno de los errores fatales del Sr. Bankman-Fried podría haber sido antagonizar a los miembros del mundo de las criptomonedas al abogar por la regulación de los activos digitales.
El fundador de Binance dijo que la medida fue con fines de "gestión de riesgos", citando un informe reciente en el sitio web de criptomonedas CoinDesk que revela que miles de millones de dólares en tokens no líquidos estaban en el balance de la firma hermana de FTX, Alameda.
















