Incluso en los Estados Unidos y China, donde la plataforma ha ganado popularidad, han comenzado a surgir preocupaciones.
Hace menos de dos semanas Italia decidió vetar el uso de ChatGPT en su territorio debido a la supuesta recopilación ilegal de datos personales.
Ahora, España también está considerando la posibilidad de seguir los mismos pasos que Italia. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) presentó una solicitud ante el Comité de Protección de Datos de la Unión Europea para evaluar el impacto que la plataforma de inteligencia artificial puede tener en la protección de datos.
La AEPD argumenta que los tratamientos globales que puedan tener un impacto significativo en los derechos de las personas requieren decisiones coordinadas a nivel europeo.
Por esta razón, espera que en el próximo pleno del Comité se debata sobre este tema para que se puedan implementar acciones precisas en el marco de la aplicación del Reglamento General de Protección de Datos.
Un efecto domino
Italia ha marcado el camino y otros gobiernos europeos como Francia, Irlanda y Alemania también están considerando prohibir ChatGPT.
La Comisión Nacional de Informática y Libertades de Francia ha anunciado que está investigando varias quejas sobre la plataforma, mientras que Alemania e Irlanda también están considerando seguir los pasos de Italia.
Incluso en los Estados Unidos y China, donde la plataforma ha ganado popularidad, han comenzado a surgir preocupaciones. La administración Biden ha comenzado a evaluar si es necesario establecer barreras al uso de ChatGPT, mientras que la entidad reguladora de internet en China también ha propuesto controles estrictos al tipo de contenido que se puede generar por parte de plataformas como ChatGPT.
Aunque la capacidad de ChatGPT es asombrosa, su capacidad para guardar información sensible es preocupante. Tanto usuarios profesionales como particulares pueden acabar metiendo información personal para resolver sus dudas, lo que podría no cumplir con el Reglamento General de Protección de Datos.

